Triste porque duró tan poco tiempo.
Las heridas nos recuerdan que aún estamos vivos y a medida experimentamos diferentes o nuevas emociones nos damos cuenta de que en realidad no estamos preparados para ello y no sabemos como reaccionar o que rumbo tomar, y en ocasiones el camino se vuelve obscuro.
Tú eres uno de los retos más difíciles que he tenido hasta el momento, es difícil extrañar e imposible de olvidar, pero "No se trata de olvidar, sino de acostumbrarse a la ausencia".
Debo agradecerte por las cosas que aprendí gracias a ti.
Hace ya seis años de tu ausencia, jamás olvidaré algo que me dijiste: "Querer es poder"; una frase tan popular, tan poderosa, y tan verídica, me mostró el camino hacía la felicidad, que cada sueño se puede hacer realidad si así decidimos que sea, que del modo en que vemos el mundo, nuestra vida y nuestro alrededor depende únicamente de ti, depende de ti la esencia de vivir y de disfrutar al máximo las cosas bellas que te muestra la vida opacando las cosas negativas que encuentres en tu caminar.
Si tan solo pudieras escucharme te diría Aroldo Leonel Dubón Madrid te extraño y te quiero muchísimo y aún sigues aquí conmigo...
